La música del silencio

En La música del silencio, el hermano David, famoso por hacer accesibles los dones especiales de la vida monástica a todos, evoca la naturaleza sagrada del canto. Muestra en qué sentido las horas monásticas son mensajeros divinos, ángeles cotidianos que anuncian los dones y desafíos de cada etapa del día. Y comunica la paz interior que pueden traer los momentos de silencio y la verdadera escucha. El día monástico está estructurado según las ocho horas canónicas y el hermano David explora cada una de ellas y explica la cualidad especial que tiene el canto en ese momento. Comparte...
