Sin culpa

Virgil Skinner cumplió una condena de catorce años por un asesinato que no había cometido. Finalmente, fue absuelto. Sin embargo, no podía escapar de la banda mafiosa a la que se había unido en la cárcel para poder sobrevivir. Ellos estaban dispuestos a hacer lo que fuera con tal de impedir que contara todo lo que sabía. Y si no podían llegar hasta él, irían a por su hermana y sus sobrinos. El Departamento de Prisiones de California necesitaba a alguien que pudiera infiltrarse en otra banda mafiosa, un grupo que se estaba haciendo con el control de la cárcel de máxima seguridad...






