Los Profanadores

De la novela al cuento. En sentido inverso al de Tito Monterroso, Edgardo Arredondo tiene en el cartonista Tony Peraza al cómplice ideal para incursionar en este género literario. En los Profanadores (Cuentos de todo un poco…) el escritor deja que el médico que lleva adentro asome por momentos las narices, con cierta alevosía, para que con alguna vivencia personal, tal como sucede en “El confidente”, “Los profanadores” o “Los rivales”, mediante su religiosidad extraviada en “San Antonio” y “El Dilema”, sus desvaríos al mirar a la muerte, como ocurre en “La cita” ...