El coleccionista de coprolitos

Teo Álvarez intenta superar la tribulación que le produce su pesado trabajo en la Administración Pública canaria, valga el oxímoron, desentrañando antiguos casos criminales ya olvidados y cuidando su preciada colección de coprolitos. Si su sagaz olfato de sabueso no le permite percibir perdidas fragancias en sus preciadas piezas prehistóricas, sí le facilita en cambio descubrir la verdad, que no pocas veces se esconde como un chuchango dentro de su concha y no sale por más que lo jurguen con un palillo. La febril pluma del autor nos permite conocer sus andanzas en una trilogía que...


























































