María Rostworowski de Diez Canseco, nacida el 8 de julio de 1918 en Lima, Perú, fue una de las historiadoras más destacadas del país y una figura influyente en el estudio de la historia precolombina y colonial del Perú. Su legado académico se sostiene no solo por sus obras publicadas, sino también por su compromiso con la educación y la investigación histórica.
A lo largo de su vida, Rostworowski demostró un profundo interés por la cultura y la historia de los pueblos indígenas de América del Sur. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde se formó en las disciplinas de Historia y Arqueología. Su preparación académica la llevó a convertirse en una de las primeras mujeres en ocupar un lugar relevante en el ámbito de la investigación histórica en el Perú, un campo predominantemente masculino en su época.
Uno de los hallazgos más significativos de su carrera fue la investigación en torno a la civilización incaica. A través de su vasta obra, Rostworowski logró desentrañar aspectos fundamentales de la organización social, política y económica de los Incas, así como su religión y cosmovisión. Su libro más famoso, “Historia del Perú”, se ha considerado un referente en la materia y ha sido utilizado como texto de consulta en numerosas universidades peruanas e internacionales.
La autora también se destacó por su análisis crítico de las fuentes históricas, contribuyendo a la deconstrucción de mitos y prejuicios que habían permeado la historiografía peruana. En este sentido, su enfoque interdisciplinario, que combinaba historia, antropología y arqueología, le permitió ofrecer una perspectiva más completa y matizada sobre el pasado peruano.
Durante su carrera, Rostworowski recibió múltiples reconocimientos por su labor académica. En 1995, fue galardonada con el Premio Nacional de Cultura del Perú, y en 1998 fue reconocida como Miembro Honorario de la Academia Peruana de la Lengua. Estas distinciones son testimonio de su impacto en la cultura y el conocimiento histórico en el país.
En 2004, se realizó un homenaje a su trayectoria, reconociendo su contribución a la educación y la promoción de la historia peruana. A lo largo de su vida, Rostworowski también ocupó diversos cargos en instituciones culturales y académicas, lo que le permitió seguir influyendo en las nuevas generaciones de historiadores.
A pesar de su notable carrera, María Rostworowski también enfrentó retos. Como mujer en un campo académico tradicionalmente dominado por hombres, tuvo que luchar contra la discriminación y los estereotipos de género. No obstante, su perseverancia y dedicación a la historia contribuyeron a abrir caminos para otras mujeres en la academia y la investigación.
Falleció el 6 de diciembre de 2016, pero su legado perdura a través de sus numerosas publicaciones y la influencia que tuvo en la formación de historiadores y académicos en el Perú. Su obra sigue siendo estudiada y valorada, y su enfoque riguroso en el análisis de la historia continúa inspirando a nuevas generaciones a explorar y comprender la rica tapestry cultural y histórica del Perú.
En resumen, María Rostworowski de Diez Canseco no solo es recordada como una historiadora excepcional, sino también como un símbolo de la lucha por la igualdad de género en el ámbito académico. Su vida y su trabajo son un testimonio del poder del conocimiento y la importancia de preservar y entender la historia de los pueblos que habitaron el Perú.