Que en el Vaticano anida el vicio de la avaricia es algo que se ha denunciado con bastante frecuencia, desde Dante hasta las páginas de los periódicos de nuestros días, pero casi siempre se trata de rumores, de conversaciones de pasillo, de palabras interceptadas y a menudo desmentidas. Emiliano Fittipaldi, que lleva años ocupándose de estos temas para L’Espresso, ha recopilado, a partir de fuentes confidenciales, una gran cantidad de documentos internos vaticanos que le han permitido cartografiar el primer mapa del imperio financiero de la Iglesia: de los lujos (casi) inocentes que se ...