Artur Mas i Gavarró nació el 31 de marzo de 1956 en Barcelona, España. Es un político y empresario español, conocido por haber sido el presidente de la Generalitat de Cataluña entre 2010 y 2016. Su carrera política está marcada por su firme defensa del nacionalismo catalán y la promoción del autogobierno de Cataluña.
Tras finalizar el bachillerato, Mas estudió en la Universidad de Barcelona, donde obtuvo una licenciatura en Ciencias Económicas. Al finalizar sus estudios, comenzó a trabajar como consultor en el sector privado, lo que le otorgó una perspectiva económica que más tarde aplicaría en su carrera política. En 1980, se unió a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), un partido fundado por Jordi Pujol, que aboga por la autodeterminación de Cataluña.
Mas comenzó su carrera política como concejal en el Ayuntamiento de Barcelona y, posteriormente, ocupó varios cargos dentro de su partido y en el gobierno catalán. En 1995, fue nombrado consejero de Economía y Finanzas de la Generalitat bajo el gobierno de Pujol. Durante su mandato, trabajó en la mejora de la economía catalana, implementando políticas que fomentaron el crecimiento y la creación de empleo.
En 2003, tras la retirada de Pujol, Mas fue elegido presidente de Convergència i Unió (CiU), una coalición que incluía a CDC y a la Unió Democràtica de Catalunya (UDC). En 2004, después de una controversia sobre la gestión del Estatuto de Autonomía, Mas dejó el cargo de presidente de la Generalitat, pero continuó en la política catalana como líder de la oposición.
Su momento culminante llegó en 2010, cuando, tras ganar las elecciones catalanas, fue investido como presidente de la Generalitat. Durante su mandato, Mas promovió la idea de un referéndum para la independencia de Cataluña, intensificando el debate sobre la autodeterminación en una región con una rica historia cultural y lingüística. En 2012, bajo su liderazgo, se llevó a cabo una gran manifestación en Barcelona, donde un millón de personas clamaron por un estado propio para Cataluña.
Mas también enfrentó numerosos desafíos durante su presidencia. La crisis económica que azotó España tuvo un impacto significativo en la economía catalana, lo que llevó a tensiones entre su administración y el gobierno central español. A pesar de estos desafíos, Mas mantuvo su compromiso con la causa independentista, que se tradujo en la convocatoria de elecciones anticipadas en 2015, con la promesa de que serían un referéndum sobre la independencia.
En 2016, Mas anunció que no se presentaría nuevamente como candidato a la presidencia, permitiendo que Carles Puigdemont asumiera el cargo. Su decisión estuvo motivada por la necesidad de unificar a las fuerzas independentistas en un momento crucial para el movimiento. A pesar de dejar el cargo, Mas continuó siendo una figura influyente en la política catalana y en el movimiento por la independencia.
Tras su mandato, Mas ha enfrentado consecuencias legales por su papel en la organización del referéndum de independencia de 2017, que fue declarado ilegal por el Tribunal Constitucional de España. A pesar de las críticas y los problemas legales, Mas ha seguido hablando a favor de la autodeterminación y ha insistido en la necesidad de un diálogo entre los gobiernos catalán y español.
En resumen, Artur Mas i Gavarró es una figura clave en la política contemporánea de Cataluña. Su legado está marcado por su compromiso con el nacionalismo catalán y su lucha por la autodeterminación de la región. Su vida y trayectoria política reflejan las tensiones y aspiraciones de un pueblo que busca su lugar en el complejo entramado político español.