La Teología del Cuerpo fue el más grande regalo que el santo Papa Juan Pablo II le dio a la iglesia. Está constituye, en sí misma, una intima mirada que desnuda quienes somos y, a la vez, es una teología aplicable a aquellos espacios románticos donde hacemos el amor. Pero, de la misma manera, es igualmente aplicable a todos esos espacios donde trabajamos, donde comemos, donde reímos y nos divertimos, y donde oramos. Estos Hermosos Huesos actúa como una maravillosa guía que lo introduce a uno, de forma gradual, a todos estos espacios. Con una alta dosis de humor y sabiduría practica, ...