Canción de dos mujeres
Acerca del contenido
«Sólo que aquí no hay remedos, ni parodias, ni figuras literarias, Ana. Me estoy muriendo de verdad. Y es un consuelo saber que lo último que hice, tal como si nos hubiéramos encontrado en el 1200, fue quererte. Fue esperar con susto y con un deseo terrible hasta poder tenerte».
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