Vivir. Soñar, ¡luchar!

A estas alturas, puedo decir que me siento globalmente satisfecho con mi vida. He tenido la suerte de nacer en un país europeo, en una familia de izquierdas, tolerante y relativamente culta;también, la de no haber sido torturado ni encarcelado aún habiendo militado activamente durante 11 años contra la dictadura; el gozo inmenso de amar y ser amado. Desde los 13 años, cuando participé en la organización de una protesta frente a la profesora de religión hasta hoy, he dedicado buena parte de mi vida a luchar contra el conservadurismo, el egoísmo, la mentira, la opresión de unas...


























































